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El arte de la fuga

http://www.elartedelafuga.com/wp/los-musicos-de-iriarte/

ANDRÉS RUIZ TARAZONA /

El poeta, fabulista y compositor Tomás de Iriarte (1750-1791) terminó el año 1779 un extenso poema en cinco cantos que, entre otros méritos, tiene el de dar noticia de una serie de compositores, españoles y extranjeros, que representaban para él lo más destacado de la música de su tiempo. En el canto III se centró en la música sacra, género en el cual destacaron los españoles desde la Edad Media y el Renacimiento hasta el siglo XVIII.

Dos conocidos grupos, Regina Ibérica, que dirige la clavecinista Laura Casanova, y Gradualia, cuyo director es el barítono Simón  Andueza, se han unido en un bonito proyecto: grabar un CD con obras de los doce compositores que Iriarte cita en el canto III de su poema La Música. Algunos son internacionalmente conocidos, por ejemplo, Cristobal de Morales, Francisco Guerrero y Tomás Luis de Victoria, el gran terceto de la polifonía hispana en el siglo XVI. También está presente Carlos Patiño, maestro de la Capilla Real en tiempos de Felipe IV.

En la segunda mitad del siglo XVII encontramos a Matias Ruiz y Matias Juan Veana, uno y otro maestros de capilla del madrileño  Monasterio de la Encarnación y fallecidos en 1708. El musicólogo Antonio Martín Moreno considera ser uno y otro el mismo autor. Del llamado Matias Juan Veana se han conservado obras en la Biblioteca Nacional, en Zaragoza, en la Biblioteca de Catalunya, en Montserrat y Palma de Mallorca. El solo de Matias Ruiz incluido en el cd que comentamos proviene del Manojuelo poético-musical de Nueva York. En ese “pequeño manojo” hallamos también el tono de Vicente García Velcaire, autor que el teórico Andrés Lorente, en su famoso libro teórico El Porqué de la Música (Alcalá de Henares, 1652), cita entre “los más insignes maestros que ha habido y hay en nuestros tiempos”, junto a figuras como Juan Pérez Roldán, Matías Ruiz, Carlos Patiño y Vicente García, incluidos en este disco.

Otros citados por Lorente permanecen en el olvido, como Tomás de Micieces; Padilla; Antonio García, maestro de capilla de la Magistral de Alcalá de Henares; Alonso Fernández y Bernardo de Peralta. Este último llegó a ser maestro de capilla en la catedral de Burgos. Sí figura en este disco José de San Juan, quien lo fue del Monasterio de las Descalzas Reales, tras haber ejercido en la catedral de Sigüenza. Feijóo le cita en su discurso sobre “Música en los templos”, tan rechazado por conservador en ese terreno. Sitúa a José de San Juan entre los buenos compositores, que para Feijóo eran Nebra, Sequeira, José de Torres y Literes.

Entre los autores citados por Iriarte en el tercer canto de “La Música” figuran , como es lógico, los tres grandes maestros en el mundo de la lírica durante la segunda mitad del siglo XVII y primera mitad del siglo XVIII, a saber, Sebastián Durón, Antonio Literes y José de Nebra, alcarreño, mallorquín y aragonés respectivamente.

Los tres, después de haberse distinguido en sus estudios musicales y en puestos vinculados a la música, generalmente como maestros de capilla en templos de mayor o menor entidad, recalaron finalmente en Madrid. Sebastián Durón fue Rector del famoso Colegio de Niños Cantorcícos de la calle Leganitos y Maestro de la Real Capilla, donde era organista desde 1691. Su relación con el rey Carlos II le hizo posicionarse en la guerra sucesoria a favor del Archiduque Carlos de Austria. El triunfo de Felipe de Borbón le llevó al exilio a Francia, al servicio de la reina viuda Mariana de Neoburgo. Falleció en Cambo les Bains en 1716.

Y finalmente, el gran José de Nebra, organista en la Real Capilla y Vicemaestro de la misma. A él se asignó la responsibilidad de rehacer el archivo musical de la Real Capilla, tras el pavoroso incendio del Alcázar la Nochebuena del año 1734. Junto a él, José de Torres, Francisco Corselli y Antonio Literes tratarían de paliar aquel desastre. En el caso de José de Torres se salvaron muchas de sus obras por hallarse aquel aciago día en el Colegio de Niños Cantores.

De José de San Juan, el CD nos ofrece dos recitados y sus correspondientes arias, incluidas en la     zarzuela Amando bien no se ofenderá un desdén, o Eurotas y Diana, sobre un texto de José de Cañizares. Triste la primera, más vibrante la segunda, quizá tendrían más brillo si se hubiera aumentado un poco la cuerda, aunque perdiese autenticidad.

De la zarzuela Las nuevas armas de amor, con texto de Cañizares y música de Sebastián Durón, figura el recitativo “Su poder en tus armas” que precede a un animado dúo. Por cierto, queremos advertir al Ayuntamiento de Madrid que la calle Cañizares, entre la de la Magdalena y la de Atocha, no se llama así por tener cañizo en el pasado, sino por el ilustre dramaturgo, que compartió con Antonio Zamora la primacía en el teatro madrileño la primera mitad del siglo XVIII. De Durón se incluye, además, una hermosa tonada a solo con violonchelo obligado y acompañamiento. Se luce en este profundo lamento el chelista  Antoine Ladrette y no sabemos si Sonia Gancedo o Ana Cristina Marco, las dos contraltos de Gradualia, pues el folleto del disco no lo indica.

Extraída del manuscrito Mackworth de Cardiff, la cantada de Literes Déjame ingrata, llorar, es una de las joyas de esta grabación. Integrada por un aria y dos arietas, cada una de las cuales está precedida de un recitativo, el arte de Literes brilla en lo patético  de la primera y lo pasional y emotivo de las dos segundas. Tampoco el folleto indica el nombre de la soprano o sopranos. Bien Delia Agúndez, ya Sandra Cotarelo.

Y finalmente, el gran José de Nebra, nuestro pequeño Haendel, con un aria y coplas de la zarzuela Viento es la dicha de amor, sobre texto de Antonio de Zamora. Las coplas alegran momentáneamente este bello lamento cantado a dúo.

Gradualia se encarga de todas las piezas de los grandes polifonistas y del tono de Vicente García.

Los dos grupos, Gradualia y Regina Ibérica, se unen en el resto, con una serie de colaboradores vocales e instrumentales, algunos veteranos de fuste como Isabel Serrano y Adela González Campa.

Felicitamos a Inés Fernández Arias por la idea de honrar a Iriarte con tan interesante grabación, en la que ella participa en el clave bajo el seudónimo de Laura Casanova. Es justo dejar constancia de la participación externa de un experto en antiguas músicas, como es Miguel Sánchez, de larga y brillante trayectoria en ese campo. En fin, un disco llevado a cabo por una suma de personas cultas y sensibles, que ya se manifiesta en ese espléndido retrato goyesco de don Tomás de Iriarte realizado por Joaquín Inza en 1785 y que ostenta la portada de esta interesantísima evocación de una parte sustancial del movimiento ilustrado en España.

Revista RITMO

http://www.ritmo.es/

“Felicísimo disco el que nos ocupa. Partiendo de una idea tan simple como brillante, mostrar en procesión a los doce compositores que hizo Tomás de Iriarte, uno de nuestros ilustrados, aparecer en su poema didáctico La Música, terminado en 1779 y publicado al año siguiente,concretamente ensu Canto III. (…) Para ellos han unido sus fuerzas Regina Iberica para la música del XVII y XVIII, con la soprano Delia Agúndez en claro ascenso en su interpretación, mientras que la polifonía renacentista queda en manos de Gradualia, grupo casi recién llegado y que demuestra su buen hacer. Si añadimos unas
estupendas notas de José María Domínguez, la soberbia toma sonora y la buena disposición en el orden de la música, no queda sino recomendarles encarecidamente que se atrevan a conocer nuestro pasado a través de este disco, tan rompedor en su propuesta.”
Jerónimo Marín
LOS DOCE MÚSICOS DE IRIARTE. Delia Agúndez,
soprano. Regina Iberica / Laura Casanova.
Gradualia / Simón Andueza.
Lindoro, NL3031 • 71’ • DDD
Sémele ★★★★R A

Radio Clásica (RNE)

Pasamos un ratito muy ameno con Jesús Trujillo en “La Dársena” de Radio Clásica (RNE). Si no pudisteis escucharlo, aquí tenéis el enlace. Está a partir del minuto 10:45.

http://www.rtve.es/…/darsena-regina-iberica-gradua…/3480799/

 

http://www.musicaantigua.com/los-doce-musicos-de-iriarte/

Recientemente ha llegado al mercado un maravilloso proyecto musical que, fruto de la colaboración de los conjuntos vocales Gradualia y Regina Ibérica, se ha centrado en registrar la música de aquellos doce compositores españoles que el ilustrado Tomás de Iriarte destacó como sobresalientes, dentro de la música patria de todos los tiempos, en su poema La música, escrito en 1779. Se trata del disco Los doce músicos de Iriarte.

Iriarte fue un gran literato de su época, esforzado poeta y apasionado músico, pues tocaba la viola y el violín, y parece ser que hasta compuso una serie de sinfonías que no han llegado hasta nosotros. Probablemente su obra más conocida son las Fábulas literarias (1782), en cuyo prólogo defendía haber inventado este género en nuestro país, un comentario que le valió una larga disputa con Félix María Samaniego que afirmaba haber publicado sus fábulas un año antes.

La música es una composición de silvas estructurada en cinco cantos que tiene un carácter didáctico. Está escrita con un lenguaje claro y directo y tuvo mucho éxito en España y Europa, aunque según Rafael Mitjana es un libro “absolutamente desprovisto de poesía” (entendemos que se refiere a la calidad de los versos). El primer canto trata sobre los elementos de la música -el sonido y el tiempo-, el segundo de la expresión de los sentimientos por medio de la música; en el tercero habla de la dignidad del arte de los sonidos y de los usos a que puede ser dedicado, especialmente al servicio religioso; el cuarto introduce preceptos para su uso en las fiestas y en el teatro; y finalmente, el último trata sobre la música íntima que regocija el alma.

Precisamente, Tomás de Iriarte enumera la lista de los que son a su juicio los doce músicos principales de la música española en el Canto III, al hablar de música religiosa. Posiblemente lo que quería destacar el poeta era aquellos nombres que más habían destacado a su juicio en el empleo de la polifonía y el contrapunto. Los versos que contienen el palmarés son los que siguen:

 “¡O cuánto sobresales,
Antigua Iglesia Hispana!
No es ya mi canto, no, quien te celebra,
Sino las misma obras inmortales
De Patiño, Roldán, García, Viana,
De Guerrero, Victoria, Ruiz, Morales,
De Líteres, San-Juan, Durón y Nebra.”

Algunos de los mencionados son directamente identificables, como el trío del siglo XVI formado por Cristobal de Morales, Francisco Guerrero y Tomás Luis de Victoria, lo más granado de nuestro Renacimiento. También nacido en dicho siglo, pero menos conocido, aparece relacionado Vicente García Velcaire (1593-1650).

De los que vieron la luz a principios del siglo XVII cita a Carlos Patiño (1600-1675) y a Juan Pérez Roldán (1604-1672), y ya de la segunda mitad, a Matías Juan de Veana, Sebastián Durón, Fray Matías Ruiz, Antonio de Líteres y José de San Juan. Finalmente, incluye al compositor del siglo XVIII José Nebra.

El disco Los doce músicos de Iriarte se compone de piezas escritas por estos maestros que son interpretadas con gran elegancia por los conjuntos Regina Iberica y Gradualia.

Regina Iberica lo componen la soprano Delia Agúndez y el tenor Víctor Sordo, además de Sara Ruiz a la viola da gamba y Laura Casanova al clave. Por otro lado, Gradualia incluye a la soprano Sandra Cotarelo, a Sonia Gancedo y Ana Cristina Marco como altos, al tenor Javier Carmena, y finalmente,  a Simón Andueza como barítono y en la dirección musical.

“El Cultural”

Arturo Reverter

Queremos compartir con vosotros nuestra alegría por la crítica que Arturo Reverter ha publicado hoy sobre “Los Doce Músicos de Iriarte” en el suplemento “El Cultural” del periódico El Mundo.

 

Crítica Scherzo 12 de Abril de 2012

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RESEÑA (DIVERDI) Y PRENSA

La discografía del barroco español crece año tras año de modo vertiginoso. Sellos como Arsis, Alia Vox y últimamente Verso se llevan la palma en ese esfuerzo por mostrar a los aficionados propios y extraños ese rico tesoro, en gran parte oculto durante siglos. Es precisamente el sello madrileño Verso quien presenta estos días un registro, patrocinado por la Consejería de Cultura de la Comunidad de Madrid, que presenta una serie de Tonos humanos (en lenguaje internacional, cantatas profanas) del barroco hispano. Las 17 obras incluidas, salvo dos que son anónimas, pertenecen a una serie de compositores cuya obra se inscribe en el primer barroco (1600-1650) –Sergueira de Lima, Arañés, Marín, Hidalgo de Polanco- y en el barroco central (1651-1700) –Juan del Vado, Juan Romeo, Clemente Imaña, Torrejón de Velasco, Sebastián Durón, con algún representante del barroco tardío, como José de Nebra.

Si hay una palabra para calificar esta música, así como la interpretación del grupo Regina Ibérica, es la de dulzura. Versiones claras, delicadas, muy elegantes, que sin embargo no renuncian a ese clima exaltado, popular, lopesco, del Madrid de los tres últimos Habsburgo, el Madrid de Cervantes, Góngora, Lope, Tirso, Quevedo, Velásquez, Claudio Coello, Carreñod e Miranda, Durón, Marín, Literes y el inmenso Calderón.

Esa atmósfera, en la que lo más refinado, la mayor sofisticación, se hermana con la pobreza, y donde los códigos del honor rigen pasiones violentas, queda bien diseñada en estos tonos “fieramente humanos”, que diría Blas de Otero; veamos textos como éste de un tono de José Marín, el cura pendenciero y ladrón, acusado de varios asesinatos, pero único en sus bellísimas canciones: “yo siento un no sé qué diga / ansioso de helar y arder / que con él no acierto a estar / y no puedo estar sin él; una atención descuidada, / un temo que ignora ley, / un sacrificio sin culto / y una adoración sin fe.” Y dice el estribillo tras esta percepción del amor: “No sé yo cómo es, / pues quiero y no quiero / y quisiera querer.”

Estos tonos son bipartitos, con sus coplas y estribillo. Unos son a solo y otros son dúos. En algún caso, como el anónimo sobre Lope de Vega, “¡Ay, amargas soledades!”, se cantan al unísono y sin acompañamiento instrumental. La sección de coplas tiene más textos, pero dura menos por cantarse silábicamente y sin repeticiones. El estribillo, aforismo abstracto de lo que luego explican las coplas, puede tratar de reflejar algún estado del alma, lo cual sería más difícil en las estrofas métricamente idénticas entre sí, de versos copleros.

Inés Fernández Arias (que usa el pseudónimo de Laura Casanova) fue antaño una de las fundadoras y rectoras del antiguo Curso de Música Barroca y Rococó de San Lorenzo del Escorial, por donde, a fines de la década de los 70, toda la de los 80 y parte de los 90 del pasado siglo, pasó la flor y nata de la interpretación del barroco.

Desde 1998 está al frente del grupo Regina Iberica, que ha paseado por Europa su buen hacer. El grupo, además de la calidad y experiencia, junto a su buen gusto, de Laura Casanova al clave, cuenta con el violonchelo barroco de Guillermo M. Concepción y de San Ruiz a la viola de gamba. Pero, a sabiendas de la importancia de la voz en la música española del siglo XVII, tan cerca siempre del teatro o de la iglesia, cuenta con la soprano María Jesús Prieto y el tenor Miguel Bernal, ambos en perfecta sintonía con el estilo y la práctica de la época. Colaboran en la versión rítmica a lo cubano, con bongós, claves y tumbadoras, Víctor González Aceituno, Yusnier Sánchez Bustamante y hasta el fotógrafo del grupo, Arles Iglesias a las maracas. Esto último ocurre en la soprendente pieza anónima “Es el amor, ay, ay”, que da título al disco. Queda esa interpretación final como un broche jubiloso de la grabación, pero también prueba el espíritu que animó ciertos aspectos del barroco. Muy buenas las notas de ese gran conocedor, ilustre musicológico, compositor y guitarrista, Gerardo Arriaga.

Andrés Ruiz Tarazona


 

Discópolis: 16 de noviembre de 2011

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Miguel Bernal, José Miguel López (director de Discópolis) y Laura Casanova

En redacción de Radio Clásica de RNE

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Laura Casanova y Héctor Guerrero

Programa de mano de RTVE

Regina Iberica: 
María Jesús Prieto, soprano
Miguel Bernal, tenor
Héctor Guerrero, barítono
Antoine Ladrette, violonchelo barroco
Laura Casanova, clave y dirección

Crítica RI “Es el amor, ay, ay”
El Cultural, Madrid A. Reverter 2008
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Crítica RI “Es el amor, ay, ay”
Doce Notas

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